Etapas del taller, decisiones clave y resultados que nos definen.
Abrimos el primer espacio en Campeche con un banco de carpintero, tres formones y un torno manual. El primer encargo fue la restauración de una mesa de caoba para una hacienda local.
Instalamos un horno de secado controlado para roble y nogal. Esto nos permitió garantizar la estabilidad dimensional de cada tablón frente al clima húmedo de la región.
Restauramos una cómoda Luis XV en nogal para un cliente particular. El trabajo fue reseñado en una publicación de mobiliario histórico, lo que abrió la puerta a encargos de instituciones culturales.
Ampliamos el taller con dos tornos de madera y formamos a un aprendiz en técnicas de torneado barroco. Ese mismo año entregamos seis columnas salomónicas para un retablo en roble.
En Johol trabajamos la madera como se hacía antes: con paciencia, oficio y respeto por el material. Somos un estudio artesanal que reúne a ebanistas, torneros y carpinteros de banco dedicados a la conservación preventiva, el diseño manual de mobiliario y el torneado de piezas en roble, nogal y cedro secados al horno.
Analizamos la estabilidad de cada tablón frente a las variaciones climáticas locales, empleamos ensambles tradicionales —cola de milano, caja y espiga— y aplicamos un pulido a mano con ceras de abeja. Cada pieza que sale de nuestro taller está pensada para durar generaciones.
Restauradores de patrimonio, arquitectos que buscan piezas únicas, coleccionistas de mobiliario antiguo y particulares que valoran una mesa, una silla o una columna torneada hecha a mano con maderas nobles de la región.
Directo, sin adornos vacíos. Hablamos de madera, de herramientas, de tiempos de secado y de ensambles. No prometemos lo que no podemos hacer. Cada proyecto tiene su propio ritmo y su propia historia.